Especies de Bonsáis: Ficus

Los ficus son plantas muy apreciadas en jardinería por ser frondosas y de extraordinaria belleza. La variedad de ficus es considerable. Se dan muy bien en los trópicos. Su tamaño depende del tipo de ficus, algunas llegan al metro de altura y otros alcanzan hasta los quince metros.

Sus características y la facilidad de su cuidado las convierten en una de las plantas favoritas para los amantes de los bonsáis. En el cultivo de ficus con esta técnica destacan dos: el bonsái ficus ginseng y el bonsái ficus benjamina.

Bonsáis Ficus

La técnica del bonsái proviene de Japón. La palabra bonsái está compuesta por dos vocablos bon, que significa bandeja, y sai que se traduce como cultivo. El método consiste en la siembra de la planta en una maceta o bandeja de poca profundidad, la cual es sometida a un control del tamaño aplicándole poda, alambrado, trasplante y pinzado, de manera que conserve sus características naturales, pero a una escala muy reducida.

Los ficus son ideales para cultivarlos como bonsáis por tener estas características:
  • La copa del arbusto siempre está llena de hojas.
  • El color de su tronco es grisáceo y de textura lisa.
  • Las raíces emergen a la superficie, lo que permite obtener unas formas muy interesantes que le añaden un atractivo especial.
  • Tienen una resina llamada látex que permite la rápida cicatrización de la planta.

Bonsái Ficus Ginseng

Un bonsái ficus ginseng o retusa

Es originario de las zonas tropicales del sur de Asia. Son conocidos también como ficus retusa. Durante todo el año, su follaje se muestra siempre de color verde. Es una planta que sirve de ornamento en la decoración interior. Su cuidado es sencillo.

Hay que tener presente los siguientes puntos:
  • Luz. El bonsái ficus ginseng debe estar en un ambiente luminoso, pero sin que le dé sol directamente. La baja intensidad de luz tampoco es favorable para sus raíces.
  • Agua. El riego debe dirigirse a las hojas de la planta y ser abundante. Puede usarse un envase con aspersor. Las raíces deben recibir muy poca agua para evitar que se pudran.
  • Abono. Se debe emplear abono una vez al mes para proveer de nutrientes a la planta.
  • Poda. En lugares de cuatro estaciones, es recomendable hacerla en invierno.

Bonsái ficus benjamina

Un bonsái ficus benjamina

Llamado también ficus enano, se encuentra en regiones australianas situadas al norte y en el sur de Asia. Al ser un ficus, tendrá permanentemente hojas verdes. No es conveniente su cultivo en exteriores, ya que los cambios de temperatura fuertes o repentinos pueden provocar la caída de sus hojas. Es de fácil cuidado observando estas recomendaciones:

  • Luz. Aunque es una planta de origen tropical, no debe someterse a luz directa.
  • Agua. Requiere de un ambiente con alto grado de humedad. Los mejores ejemplares se consiguen en invernaderos. El riego es muy importante en los meses más cálidos.
  • Abono. El fertilizante puede ser líquido o abono orgánico. Cada quince días en los meses de verano y mensualmente en invierno.
  • Alambrado. Se realiza a lo largo del año, pero especialmente en los meses fríos donde la torsión es mayor.

Los bonsáis ficus son de sencillo cultivo y mantenimiento. Se logran ejemplares de gran belleza por la frondosidad de las plantas y las exóticas formas que pueden formarse con sus raíces. Ideales para una decoración única en el interior del hogar.


Compártelo con otros...

Deja un comentario